Se cumplieron todos los pronósticos y la negativa a que prosperase la moción de censura de Pablo Iglesias se ha abierto paso con toda holgura.  Se ha dicho definitivamente No a que Pablo Iglesias sea presidente del Gobierno. El pleno ha rechazado por 82 votos a favor, 170 en contra, y 97 abstenciones la moción de censura que había presentado el grupo parlamentario de Unidos Podemos contra Mariano Rajoy y a la que se presentaba como candidato a la Presidencia del Gobierno, Pablo Iglesias.Una moción de censura que por momentos ha parecido una actuación teatral de Pablo Iglesias e Irene Montero, cuyos larguísimos discursos en la tribuna de oradores han sido la comidilla de los pasillos del Congreso. Pocas o ninguna propuestas para mejorar la situación del país se han desprendido de las intervenciones del lider de Podemos  tras los debates de 14 horas que han tenido lugar en el emblemático edificio de la Carrera de San Jerónimo. No ha habido por tanto visualización ni de un programa claro alternativo, ni de un candidato con los apoyos suficientes para haber impulsado un instrumento tan serio como una moción de censura.

La moción solo ha contado con el apoyo de los diputados del grupo parlamentario de Unidos Podemos, ERC, Compromìs y EH-Bildu, mientras que han votado en contra el PP, Ciudadanos, UPN, Foro Asturias y Coalición Canaria, y el PSOE, PNV, PDeCAT, PNV y Nueva Canarias se han abstenido.

El presidente Mariano Rajoy, y también el líder de Podemos, Pablo Iglesias, han terminado la sesión aplaudiendo a sus respectivos grupos parlamentarios que, a su vez, les han ovacionado puestos en pie.

Desde el punto de vista canario, mucho se ha comentado la actuación de la diptada nacional de Coalición Canaria, Ana Oramas, que ha dado el salto al estrellato político nacional con sus duras réplicas a Pablo Iglesias, en relación a la situación en Venezuela y las supuestas veleidades machistas del lider de la formación morada.

No deja de ser significativo que Iglesias solo haya conseguido los apoyos de ERC, Bildo y Compromís para ser presidente de España, curiosamente las tres formaciones se caracterizan por la negación sistemática de la nación española y en el caso de ERC el apoyo explícito a la ruptura del país mediante un proceso de referendum ilegal en Cataluña para el 1 de octubre.